miércoles, 12 de noviembre de 2014

El oso y la colmena


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Encontró un oso un panal de rica miel y pidió a las abejas que allí estaban que le permitieran coger parte de ella para disfrutar de su dulce sabor. Pero las abejas, que habían trabajado todo el año para fabricarla, se negaron.

Eres un oso goloso. Tú te alimentas de carne, así que no hay razón para que te comas la miel que tanto esfuerzo nos ha costado fabricar sólo por un capricho tonto

El oso, ofendido, porque unas pequeñas abejas le negasen hacer su voluntad, cogió un palo y comenzó a golpear el panal hasta terminar tirándolo al suelo, y consiguiendo que las abejas, furiosas, salieran tras él.

Corrió y corrió el oso buscando refugio, hasta que por fin llegó a un lago donde se puso a salvo dentro del agua. Pero no pudo evitar que en su huida, cientos de abejas le picaran, causándole un intenso dolor.

Mejor hubiera sido que siguiese mi camino sin molestar a las abejas. Por querer imponer mi voluntad ahora sufro las consecuencias

MORALEJA
Mejor parado sale quien ante una ofensa silencia, que quien recibe mil por perder la paciencia
El oso y la colmena
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