miércoles, 5 de noviembre de 2014

El cocodrilo mentiroso


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Dos pajarillos que vivían en lo alto de un árbol solían charlar sobre todas las cosas que ocurrían cerca del río que divisaban desde la altura. Acostumbrados como estaban a ver las triquiñuelas del cocodrilo, que solía llorar lastimosamente para atraer la ayuda de otros animales y a continuación devorarlos, no pudieron sino apiadarse de un grupo de patitos que parecían estar condenados a la misma suerte

¡Pobres incautos! Esos patitos acabarán como almuerzo del malvado cocodrilo. Una vez más se ha servido de sus tretas y ahora los devorará sin piedad

Efectivamente así fue. Los patitos cayeron en la malévola trampa del cocodrilo, y al acercarse para preguntarle cuál era el motivo de sus lágrimas, uno tras otro fueron acabando en el estómago del reptil.

Sin embargo, uno de los patitos que había quedado rezagado, fue muy astuto y llevó consigo un palo, el cual colocó entre las fauces del cocodrilo. Sin poder abrir ni cerrar la boca, el patito rescató a sus compañeros y todos marcharon de allí felices de haber podido sortear las malas artes del cocodrilo.

MORALEJA
Ingenio bien empleado siempre da buen resultado
El cocodrilo mentiroso
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